K1 · Entender para volver a moverse

RECUPERAR ACTIVIDAD

Recuperar confianza también forma parte de la rehabilitación

Cuando llevas un tiempo con dolor de espalda es normal que empieces a protegerte.

Quizá evitas agacharte, girarte, caminar determinadas distancias, permanecer sentado o realizar algún ejercicio porque piensas:

«Si hago esto, me dolerá más o puedo hacerme daño.»

Protegerse cuando algo puede ser perjudicial es útil. El problema aparece cuando seguimos evitando movimientos que ya podemos empezar a recuperar de forma segura.

ENTENDER EL CÍRCULO

El círculo que queremos romper

Puede ocurrir algo muy sencillo:

01

Temo un movimiento

02

Lo evito o lo hago con mucha protección

03

Siento alivio porque no ha ocurrido lo que temía

04

Cada vez confío menos en hacerlo

Con el tiempo podemos acabar haciendo menos cosas, aunque físicamente podamos empezar a recuperarlas.

Esto no significa que el dolor sea imaginario ni que «todo esté en tu cabeza».

El dolor es real. Lo que vamos a trabajar es el miedo que puede haberse añadido al dolor y que, en algunos casos, dificulta recuperar actividad.

MUY IMPORTANTE

No vamos a obligarte a soportar el dolor

Este punto debe quedar especialmente claro.

El objetivo no es hacer movimientos peligrosos, ignorar las indicaciones de tu fisioterapeuta ni demostrar cuánto dolor puedes aguantar.

Vamos a trabajar solamente con movimientos o actividades que puedan formar parte de tu rehabilitación.

Tu fisioterapeuta o médico rehabilitador será quien determine cuándo sea necesario qué movimientos son adecuados y cómo debe progresar tu recuperación.

PASO A PASO

Una forma diferente de recuperar confianza

En las siguientes partes del programa escogeremos una actividad concreta que quieras recuperar.

Por ejemplo:

  • estar sentado durante 30 minutos;
  • agacharte para recoger algo;
  • caminar una determinada distancia;
  • subir escaleras;
  • realizar un ejercicio;
  • girarte con mayor naturalidad.

No intentaremos cambiarlo todo de golpe

Trabajaremos poco a poco, observando qué temes que ocurra y comparándolo con lo que realmente sucede cuando empiezas a recuperar ese movimiento.

UNA IDEA PARA RECORDAR

No buscamos demostrar que nunca tendrás molestias. Buscamos que el miedo deje de decidir lo que puedes hacer.