Comentamos una serie de creencias muy, muy extendidas, que no son ciertas y saberlo sin duda nos ayudará a mejorar y a tener expectativas ajustadas a la realidad.
- A veces pensamos que si no hay daño en los tejidos, no debería haber dolor, ¿verdad?
Pero la realidad es diferente: puedes sentir mucho dolor sin que haya una lesión significativa, y también puede haber daño sin que sientas dolor. Esto es especialmente cierto en el caso del dolor crónico, que muchas veces está más relacionado con cómo nuestro sistema nervioso se vuelve más sensible, ¡y no con una lesión que siga ahí! Así que, aunque no veas una ‘herida visible’, tus sensaciones son reales y merecen toda nuestra atención.”
“El dolor es puramente físico.”
En realidad es una experiencia mucho más compleja. El dolor se ve influenciado por muchos factores: no solo lo que pasa en nuestro cuerpo, sino también cómo nos sentimos y lo que pensamos sobre él. Emociones como el miedo, la ansiedad o incluso ciertas creencias negativas pueden hacer que el dolor se sienta más intenso. ¡Así que abordar el dolor significa también cuidar de nuestra mente y nuestras emociones!”
“Descansar es la mejor forma de tratar el dolor crónico.
Sin embargo, aunque un poco de descanso puede ayudar en ciertos momentos, quedarnos quietos por mucho tiempo puede debilitar nuestros músculos, reducir nuestra movilidad y hacer que el dolor se prolongue. Lo que realmente ayuda es moverse de manera controlada y adaptada, con actividades como la fisioterapia, que nos permiten ganar fuerza y mejorar nuestra calidad de vida paso a paso.”
“Los analgésicos opioideos son siempre la mejor opción para el dolor crónico.”
A veces pensamos que los analgésicos opioides son la mejor solución para el dolor crónico, pero en realidad, no siempre son la opción más adecuada. Aunque pueden ayudar en algunos casos específicos de dolor agudo o crónico, también tienen riesgos importantes, como la posibilidad de dependencia, que el cuerpo se acostumbre a ellos y necesite dosis mayores, o efectos secundarios serios. Es fundamental encontrar un tratamiento que cuide de tu bienestar a largo plazo, y eso muchas veces incluye opciones más seguras y efectivas para manejar el dolor.”
“Las pruebas de imagen (como las resonancias magnéticas) siempre mostrarán la causa del dolor.”
Es común pensar que una prueba de imagen, como una resonancia magnética, siempre revelará la causa del dolor, pero la realidad es un poco más compleja. Las imágenes pueden mostrar cambios o irregularidades en el cuerpo, pero estos no siempre están relacionados con el dolor que sentimos. De hecho, muchas personas sin dolor también tienen ‘anomalías’ en sus imágenes. Esto significa que el dolor no siempre se puede explicar solo con lo que se ve en una prueba. ¡Es una experiencia única y personal que va más allá de las imágenes!”
“El dolor crónico es algo con lo que simplemente debo aprender a vivir.”
A veces nos dicen que el dolor crónico es algo con lo que simplemente tenemos que aprender a vivir, pero ¡esto no significa que no haya esperanza! Aunque es posible que el dolor no desaparezca por completo, existen muchas estrategias y tratamientos que pueden ayudarte a reducirlo y a mejorar tu calidad de vida. No tienes que resignarte; juntos podemos trabajar para que el dolor tenga menos impacto en tu día a día.”