La kinesofobia es muy común en pacientes con dolor lumbar crónico o raquialgia. Los estudios indican que un porcentaje significativo de pacientes con dolor de espalda desarrollan este miedo al movimiento. Dependiendo del grupo de estudio y de las metodologías utilizadas, los datos sugieren que entre el 50% y el 70% de los pacientes con dolor lumbar crónico presentan algún grado de kinesofobia.
Factores clave que influyen en este alto porcentaje:
Duración del dolor: A mayor tiempo de dolor crónico, mayor es la probabilidad de desarrollar kinesofobia.
Cultura y creencias personales: Los pacientes que creen que el dolor siempre es sinónimo de daño o lesión suelen tener un mayor riesgo de desarrollar miedo al movimiento.
Experiencias previas con el dolor: Pacientes que han experimentado episodios de dolor muy severo o limitante tienden a ser más susceptibles a evitar el movimiento por temor a una recaída.
Abordar la kinesofobia de manera eficaz es crucial para la rehabilitación, ya que este miedo puede perpetuar la inactividad y empeorar los síntomas a largo plazo.
En primer lugar debes realizar el siguiente test para comprobar que realmente tienes kinesofobia (Complicada palabra !) y en que grado.