Ya has elegido qué actividad quieres recuperar y cuál será tu primer paso.
Ahora empieza la parte más importante: practicar.
Es normal que antes de intentarlo aparezca miedo o preocupación. No necesitas intentar convencerte de que «no pasará nada». Vamos a hacer algo más útil: probar y observar qué ocurre realmente.
¿Cómo hacerlo?
Cada vez que realices una práctica:
- Sigue el paso que has elegido y las indicaciones de tu fisioterapeuta o rehabilitador.
- Antes de empezar, indica cuánto miedo tienes.
- Realiza la actividad sin forzar y sin intentar demostrar cuánto dolor puedes soportar.
- Después, registra si pudiste hacer lo previsto, si ocurrió aquello que temías y qué confianza tienes para volver a intentarlo.
Lo importante no es que todas las prácticas salgan bien. Lo importante es ir acumulando experiencias que te permitan recuperar movimiento y confianza.
No necesitas vigilar continuamente el dolor
Durante la práctica puedes notar molestias. Eso no significa que debas ignorarlas.
Pero tampoco queremos que toda tu atención esté pendiente de comprobar continuamente cuánto te duele. En este ejercicio nos interesa especialmente observar:
¿He podido hacerlo? → ¿Ha ocurrido lo que temía? → ¿Tengo más confianza para volver a intentarlo?
Practica varias veces
Puedes utilizar el siguiente registro cada vez que realices una práctica.
No necesitas aumentar la dificultad en cada intento. Cuando el paso actual resulte más manejable y corresponda avanzar, sigue la progresión indicada por tu fisioterapeuta o rehabilitador.
Si aparece una molestia nueva o importante, tienes dudas sobre la actividad o no sabes si debes avanzar, consulta antes de aumentar la dificultad.
Registra ahora tu práctica
Completa este breve registro después de cada práctica. Podrás volver a utilizarlo cada vez que practiques.
K3A · Registro de práctica (1)
Registro repetible de práctica para seguir miedo anticipatorio, realización de la actividad, predicción frente a resultado y confianza posterior. v1.0.1.